Cuántas veces me he dicho… necesito unas vacaciones de las vacaciones! ¿Tú también? Pues empecemos.

Estarás de acuerdo que lo peor del mundo es volver de vacaciones (hacer turismo es agotador) porque te das de morros en cuanto abres la puerta de casa con el anual síndrome #depresionpostvacacional y te espera el granuja con los brazos abiertos. ¿Es necesario?

Deshaciendo maletas, poniendo lavadoras, yendo al super para reponer víveres, la vuelta al cole en cero coma y con la amarga sensación de que ya no queda verano, aunque ahora dura hasta finales de Octubre, pero eso no cuenta, piensas que ya se ha acabado!!!

Todo esos factores repugnantes se apadrinan con la rutina laboral, y el primer día que enciendes el ordenador, quieres no acordarte del password, pero te acuerdas lamentablemente y tienes que trabajar.

Yo, siempre dejo todo para Septiembre, empezar a estudiar inglés, apuntarme al gimnasio, dejar de fumar… topicazos, eh?

Seguro que estás asintiendo con la cabeza, te suenan mis asignaturas pendientes…

Las responsabilidades son las responsabilidades pero con lo extra que me impongo, me agoto sólo pensándolo antes de que acabe la primera secadora.

Bien, ya me he creído que este año es mi año y con el autolavado de cerebro ahora me aplico la filosofía “momento zen”, así que este Septiembre me lo he planteado de otra manera:

Todos o la mayoría de mis proyectos #paraseptiembreNO los he dejado en la bandeja de pendientes, los he iniciado antes de irme de vacaciones para que no me suponga una carga más a la vuelta.

No me he apuntado al gimnasio, pero he empezado a patinar y me encanta hacerlo el domingo por la tarde mientras pienso en esas madres que aprovechan para planchar… Satisfacción de acabar la semana haciendo algo que me motiva deslizándome sin caer (tsssssss ni una sola vez!).

No voy a estudiar inglés, porque en las vacaciones me voy a practicar el acento americano del “this” “this” (apuntando diferentes cosas), el “no cheese” (señalando la hamburguesa) y el “one ticket one day” (con una sonrisa rezando que no me de conversación) a la persona que me atienda en la taquilla del metro.

Y cuando vuelva, no dejaré de fumar, dejaré de comprar!!!

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Pin It on Pinterest

Share This
A %d blogueros les gusta esto: