AmoR o Roma,

es lo mismo pero al revés o eso dicen los propios romanos.

La verdad, cuando llegas caes rendido a sus pies. La Dolce vita en estado puro.

Una de las grandes capitales del mundo que todo el mundo debería conocer.

Os contamos, con las frases más famosas sobre esta città, nuestras impresiones.

“La Ciudad Eterna”

Se llama así, no solo por toda la historia que contiene o por la calles a modo de museos callejeros, sino por la ciudad enterrada bajo ella. Kilómetros de pasadizos de la Antigua Roma bajo nuestros pies. Antiguos templos en los sótanos de restaurantes o las ya famosas catacumbas.

Curiosidad: no es cierto, como cuenta en las películas, que las catacumbas fueran lugar de refugio de los primeros cristianos. Eran galerías subterráneas  utilizadas como enterramientos de los primeros cristianos, de paganos y judíos durante varios siglos, ubicadas a las afueras. Hay más de 60 pero solo 5 abiertas al público. Recomendada, Catacumbas de Domitila, más de 15 kilómetros, en varios niveles y bien conservada.

Llévate una chaquetita si la visitas, que hace un #fríodemuerte

Cuando estés en Roma, vive al modo romano” San Ambrosio de Milán.

Como decía mi amigo de manera más coloquial, “Lo mejor de las ciudades es vivirlas, no turistearlas”.

Esto no quiere decir que no vayas equipado con la Réflex, baterías, tarjetas de memoria, mochila con agua, chubasquero, abanico, etc. y tengas la boca abierta todo el rato y eso #teDelate.

Me refiero a “perderte en la ciudad”, ir dónde van los romanos a tomar un aperitivo, un helado, un café, a sentarse en un banco, a pasear el domingo por Villa Borghese

Campo Dei Fiore

Recomendaciones y #FoodieNotas:

En comidas o cenas. No dejarse influir por el camarero que está en la calle en la puerta de la trattoría y te dice #BellissimaRagazzasiéntateaquí

Si se te ha olvidado apuntar en un papel los sitios que te han recomendado, no te preocupes. Tu pasea, y cuando veas un restaurante normalito, entra en el local. Mira los clientes y si está comiendo la típica “famiglia” italiana, quédate. Comerás como en tu casa. Curiosidad: los verdaderos romanos no comen pizza a mediodía, solo por la noche. Una buena, en Trastévere Trattoria La Fraschetta, con menú entre 6 y 8 euros.

Otra opción, si estás por el Campo Dei Fiori, es Il Forno. Un local pequeño que #huelequealimenta Toda clase de panes, dulces y pizzas. Pide diferentes ingredientes y siéntate fuera, junto a la fuente a comer o bien, si quieres algo auténtico, pásate a ver a Antonia, sentada en una silla y haciendo la pasta al momento y a mano. En  La Ostería da Fortunata.

Tomarse un buen cappuccino o espresso con un tiramisú: por ejemplo en la Piazza di Popolo o la Piazza Navona. Te sentirás como uno de esos escritores que ven la vida pasar, mientras escriben la novela de su vida.

Y no te olvides del gelato. En cada esquina una heladería con unos sabores que #quitanelsentío. Recomendado a todas horas.

Roma es como un libro de fábulas, en cada página te encuentras con un prodigio“. Hans Christian Andersen.

Y es verdad. Mires dónde mires y bien conservados, edificios de las distintas etapas de Roma: la Monarquía, República, Imperio, el Papado o Roma como capital de Italia.

Recomendación personal, al menos uno de los días que estés visitando Roma, contrata un guía. Es una manera de visitar y sobre todo conocer los entresijos de Roma. Ver la ciudad y los edificios por tu cuenta está muy bien, con un mapa o libro en la mano o aplicación móvil, pero visitar los edificios, que alguien te explique cómo fue pintada, por ejemplo, la Capilla Sixtina y lo irónico del Gran Miguel Ángel al pintar a Maestro de Ceremonias Papal como el juez del infierno… #hastaaquípuedoleer.


Y como alguien escribió, “Roma no se hizo en un día” a lo que añado, “ni se ve, en una vida“.

Arco del Triunfo

Pinceladas para una ruta perfecta en un fin de semana:

Viernes por la tarde. Deja la maleta dónde te alojes, coge mochila y empapate del centro. Fontana de Trevi (en restauración hasta mediados del 2016 aunque puedes seguir tirando las monedas), Piazza Navona, piérdete entre los cientos de artistas callejeros. Tomate un helado junto al Panteón, edificio mejor conservado del Imperio Romano y acaba el día viendo el atardecer desde lo más alto de la  escalinata de Piazza Spagna.

Sábado. A madrugar y #Desayunafuerte que lo necesitarás. Llega a Musei Vaticani sobre las 8.30 (pidiendo con antelación la entrada en la web) y déjate guiar por los kilómetros de museo hasta que llegues a las Galerías, empapeladas de tapices hechos a mano de unas dimensiones increíbles, los frescos en las paredes y los grandes mapas de la época, que terminan en la Impresionante Capilla Sixtina y hacer WOW!, en mayúscula. Cosas a tener en cuenta: prohibido hacer fotos (esto me dejó muy triste) y  hablar alto.

Pasa a la espectacular Basílica de San Pedro. Consejillo: en verano no podéis entrar enseñando pierna ni hombro, #Ataparse

Cuando salgáis del Vaticano, tras 3 horas como poco, dirígete al Campo Dei Fiori y pasea por el mercadillo. Prueba las salsas, de #chuparselosdedos y come para recuperar fuerzas.

Opciones para la tarde:  visitar las catacumbas. Justo a esa hora no hay mucha gente. Está a las afueras de Roma así que tendréis que tenerlo en cuenta para coger transporte. Otra opción es  terminar en el Coliseo, Foro Romano y Palatino. La misma entrada sirve para visitar las tres visitas.

Ya el domingo bien prontito por la mañana, imprescindible pasear hasta dos de las más bonitas iglesias de Roma, Basílica di Santa María Maggiore, impresionante el arte que se respira y San Pietro in Vincoli para poder contemplar el Moisés de Miguel Ángel.

Date un paseo por el Trastévere, el barrio más bohemio de Roma y a comer. Por la tarde cruzar el puente hacia la Isla Tiberina para llegar al Barrio Judío que está lleno de rincones secretos, callejuelas  y ocultan maravillas como la Piazza Mattei con la preciosa Fuente de las Tortugas y tiendas a precios asequibles.

Si te quedase tiempo y sobre todo fuerza, acércate a la Bocca della Verità y mete la mano ¡¡Ojo!!, que si eres mentiroso quizá no la vuelvas a ver.

Visita museos, sube a alguna de las colinas que rodean la capital para las vistas, hay tanto que ver.

Apuntes de mi viaje:

Todos los caminos conducen a Roma”, y es verdad, no te pierdes en la ciudad jamás.

Ver el atardecer junto al Tíber frente a Castillo de Sant’Angelo. Para enamorarse

Si puedes antes del viaje, ponte la peli “Vacaciones en Roma” y cuando regreses, también. Ya me contarás las sensaciones.

Abrir bien los ojos y perderte por las callejuelas, en cada esquina te encuentras obras de arte.

Meterte en librerías antiguas en el Barrio de Trastévere, donde viven grandes títulos de la literatura italiana con máquinas de escribir antiguas.

Cuidado al cruzar las calles en los semáforos y pasos de cebra, esto es un #lánzateyreza porque las normas de circulación en Roma, no deben existir.

Si cuando vayas no te encuentras con una boda, es que no has estado en Roma.

Imagen de Google

Ciao Amici,

Un abbraccio

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