Que levante la mano quien haya jugado al Juego de la Oca y no haya caído en la casilla 6 y haya cantado “de puente a puente porque me lleva la corriente”. Esa sensación de #Tomaaaya es directamente proporcional a la satisfacción de ver en el calendario un #puente para las vacaciones.

Hoy hablamos, obviamente, de #Puentes y viajamos por Europa. Los puentes son una de las piezas con más valor de las ciudades. Nos cuenta la historia, la utilidad que tenían y también, las más bellas historias de amor.  ¿Sabíais que hay ciudades como Hamburgo, Alemania, que “solo” tienen 2.300 puentes en sus canales? Toda una pasada.

Haciendo un recorrido por los más fotografiados, llegamos a las oscuras y frías aguas del Támesis, tenemos el famoso Tower Bridge o Puente de la Torre en Londres. Sin importar cuántas veces ganó Oxford y cuántas Cambridge en las regatas o cuantas veces paseó Mr. Hyde buscando la próxima víctima, cuando ves este puente dices #OhMyGod. Te recomiendo que lo veas desde St. Katherine Docks mientras degustas, al estilo británico, el té de las cinco. Pero dicen que cada londinense tiene su puente favorito, al margen del más “turístico”,  yo soy de Madrid pero viajo al menos 3 veces al año a Londres, #IloveLondon,  así que si me hacéis la pregunta, mi preferido es el Millenium Bridge, el último construido que une la parte mas tradicional la de la Catedral de St. Paul, con el minimalismo del Tate Museum. Lovely

Seguimos navegando por las orillas del Sena, que tiene a su paso por París, 37 puentes. Enamorados del mundo que ponen en el  Pont des Arts su candado para “fidelizar” su amor a lo largo de los años, #mallllll, primero porque el amor no se cierra con un candado, segundo porque se están hundiendo los puentes y tercero, porque lanzar la llave al río, crea una contaminación enorme. Así que, por favor, os recomiendo cualquier otra manera de demostrar vuestro amor que además, seguro es mas placentera. Al margen de este apunte, una manera de ver todos estos puentes tan #OhLaLa, es tomar un barco, sí, de los turísticos. No es caro, a partir de 16€ por persona. Recomendación, cuanto más tarde mejor, ver atardecer París en colores ocres desde el Sena es una sensación  très bien!.

Pasamos ahora a la llamada “bota”, la bella Italia. Si pensamos en dos de los puentes más conocidos cuales dirías, #TicTacTicTac Tiempo!!! Exacto, Ponte Vecchio en Florencia y El Puente Rialto en Venecia. Del primero, construido sobre el Río Arno y el puente de piedra mas antiguo de Europa, dicen que tiene un poder hipnótico, que depende de la hora del día va cambiando de color. Del segundo, quien no lo ha visto cada año en las imágenes que nos llegan de la Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica di Venezia a los actores y directores de cine pasando por debajo del Rialto, sobre las famosas góndolas o en los carnavales que se celebran con esas máscaras espectaculares, que la verdad, a mí, #mieditomedan. Recomendado, ver amanecer

Dejamos los episodios amorosos y nos metemos en plena película de acción, ¿Recuerdas Misión Imposible?, ¿la primera? Pues entonces te imaginas a Tom Cruise corriendo en El puente de Carlos sobre el Rio Moldova en Praga, con las 30 estatuas a su paso. No he visto nunca un puente con tanta animación a cualquier hora del día. Recomendado: un paseo nocturno, sin tanta multitud de gente.

Si te gustan los cuentos de damiselas y caballeros de la Edad Media, un puente cubierto que no puedes dejar de ver está en Lucerna, Suiza. Kapellbrücke o el Puente de la Capilla se construyó en el siglo XIV y, en sus orígenes, formaba parte de las fortificaciones de la ciudad. Cuando estás paseando por dentro mira arriba, tablas pintadas que representan la historia local y nacional de esta ciudad, son #Unapasada. El Puente de la Capilla, junto con la Torre del Agua, conforman un conjunto arquitectónico precioso en la salida del Lago de Lucerna. Recomendación: esperar y ver como se acercan los cisnes y empiecen a bailar al son de un vals. Nota: “Hermanita, éste te lo dedico”, es que está allí viviendo la niña. Un beso sister!.

La pasión turca, el sonido de las llamadas a oración en las Mezquitas, el olor de las especies, el Gran Bazar, el café con posos sobre el Cuerno de Oro. Nos encontramos ahora en Estambul, una ciudad que contiene, el Oriente y el Occidente y se une por varios puentes, entre ellos, el Puente Gálata. No muy antiguo, de 1992, pero original, en la planta baja está lleno de restaurantes. Y no te digo nada de la cocina turca #Quérica, me ha entrado hambre.

Cerquita de España, tenemos el puente mas largo de Europa, El Puente Vasco da Gama en Lisboa. Inaugurado hace apenas 17 años, con una longitud 17,3 kilómetros. Este recorrido, 10 transcurren sobre el llamado Mar de la Paja, no podemos hacerlo a pie, #Ohquépena, pero sí pasarlo en uno de los seis carriles de autopista que tiene. Sin menospreciar al otro puente en la capital portuguesa, el Puente del 25 de abril, que a menudo se le compara con el Golden Gate de San Francisco, por su forma.

Y por último, un puente de vértigo, Puente Nuevo, Ronda. Es una de las visitas que tengo pendientes, Sí, lo sé, #yamevale pero pronto bajaré a visitarlo. Una caída de casi 100 metros, no apto para cardíacos ni para selfies sacando demasiado el cuerpo, cuidadito por favor que los palos selfies,  los #cargaeldiablo

Podríamos seguir con la lista de puentes en ciudades europeas, con el Puente de Don Luis I, en Oporto; El Puente de San Miguel, en Gante; El Puente Staalstrat de Amsterdam; El  Ha’penny bridge, en Dublín o El Puente de las Cadenas, en Budapest…hay tantos que no nos caben en un post.

Y ahora, ¿Una oca?.

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