El otro día quedé con mi amante más tranquilo, que después de tener una buena tarde de sexo (debota del sábado sabadete), propuso ir a cenar fuera. Nuestra curiosa relación también me apasiona, ya que con él hago cosas inimaginables y dispares como practicar deporte…

Siiiiii, deporteeeee, del que se suda…, de ese que cansa…., de ese que te acelera las pulsaciones…, de ese que cuando acabas estás exhausta y necesitas una ducha…, de ese que…  ya me estoy liando, bueno… me has entendido, deporte literalmente!

Él, un #runner-cletero que tanta rabia me dan (quién me conoce, lo sabe bien)…, últimamente me sorprendo diciéndome #quienmeloibadecir o #fijatetu, tanto cambio (para bien) que no me reconozco! Pero bueno…, me da lo que necesito ahora y no sube la bici a casa, cosa que le agradezco, así olvido que tiene dos!!!

#momentozen #noanada

Y esa noche, mientras elegíamos qué cenar, me veía a mí misma en el restaurante con tejanos, bambas, sin pintar, despeinada… es genial poder tener esa confianza despreocupada, una amiga mía lo denominaría #confiazaenunamisma!

Mientras comentábamos su inamovible posición en #zonadeconfort (todo en la vida le da palo y arriesga cero), ya que también me concedo la licencia para criticarle, surgió el tema denominador común: el estado single, como no.

Tengo un amigo (#llamemosleJose) que tiene una teoría documentada, me decía entre copa y copa de sangría: sale más #acuenta irte de escorts que salir a ligar o quedar con alguna del Tinder.

Se ríe, me río y aseguro: si sólo quieres sexo, estoy de acuerdo con tu amigo.

Quieres leer su teoría?

Claro, por favor!!!

Muy buenas compañeros.

Lo más importante para un hombre en esta vida, es dejar algo para que le recuerden cuando se muera y en esa búsqueda llevo buena parte de mi tiempo invertido. Hace tiempo que llegué a la conclusión de que esa obra que dejaría para que la humanidad me recuerde para siempre sería mi teoría de la eficiencia económica del sexo (también conocida como teoría BCNgirls), y que constituye el #corolario para toda esa serie de locuras teóricas sobre las que he fantaseado tanto tiempo.

A instancia vuestra y gracias a las dudas que me planteásteis el viernes, me he decidido a formular matemáticamente mi teoría para darle una utilidad práctica real (y después poder crear incluso aplicaciones para móvil que te puedan ahorrar disgustos y pesambre).

Allá vamos:

Se trata de una ecuación por la cual para que sea económicamente eficiente renunciar al coste de una puta (10% de la renta neta disponible) multiplicado por 1,2 por coste moral que supone recurrir a profesionales, esa cantidad ha de ser superior a la suma de todos los costes logísticos previstos (gasolina, cena, teatro, 5% del valor de la ropa que usamos para salir, 5% del valor de la colonia que usamos para salir, 5% de los complementos de ligoteo y cualquier otro gasto valorable económicamente).

Además, esta cantidad ha de sumarse a sí misma (multiplicar por 2) cuando se den los siguientes hechos: (poca probalilidad de encontrar una tía más buena que la puta, que te dé palo salir, que valores estar prontito en casa, que no tengas un sitio propio en el que cardar); estos conceptos puntúan un 25% cada uno (por ejemplo, si el coste económico cuantificable es de 200 €, hay que sumar otros 200 € si se dan los cuatro conceptos y sólo 150 € si se dieran tres).

A esta suma total se le ha de aplicar un coeficiente corrector, que consiste en multiplicarlo por una cantidad que oscila de 1,2 hasta 5 según los probabilidades reales de triunfar (es la parte más complicada y se ha de hacer una autoanálisis lo más sincero posible sobre la propia belleza, el propio encanto, la propia experiencia y, por supuesto, si vas con cita o vas a cazar sin nada previo (muy importante) etc, etc para ver qué posibilidades hay de #sucar; el mínimo es 1,2 por la propia imprevisibilidad de las mujeres).

Veamos un ejemplo:

Pepito Pérez, tiene disponibles 1.500 €, 10% de su renta disponible mensual por 1,2= 180 €.  Esto sería lo que se gastaría en una puta con todo lo que implica (100% éxito, pibón, etc, etc.).
Gastos de Pepito Pérez si quiere ir por lo civil: 3 € euros de gasolina, 26 € de cine (peli en 3D y Coca-Cola), 42 € de cena, 16 € de copas, 5 € de ropa, 3 € de colonia y 2,5 € de complemetos), total=  97,50 €.

A Pepito Pérez no le da palo salir, le da igual llegar tarde a casa y vive solo, pero su cita no es ningún pibón, con lo que le sumanos un 25%= 121,87 €. Esa cantidad se ha de multiplicar por el coeficiente corrector del 1,5% porque Pepito Pérez es bastante guapetón y encantador y acostumbra a tener éxito aunque no es totalmente infalible; total=  182,81 €

Conclusión, a Pepito Pérez le sale más a cuenta irse de putas, y eso que es un tío que tiene una cita y que es un #adonis.

Disfrutad porque estáis ante un momento histórico para la ciencia, comparable a la llegada del hombre a la Luna.

Adjunto fórmula de la teoría:

PP x1,2 > (CE + CA) x CC

PP es el precio puta (multiplicado por la constante 1,2 por el tema de que no está bien aceptado socialmente), ha de ser mayor que CE (costes económicos), CA (circunstancias agravantes) y CC (coeficiente corrector de posibilidades).

He dicho.

Después de acabarnos la sangría llorando de risa leyendo este informe financiero, analizando las frases, decidí que tenía que ver la luz semejante teoría.

#llamemosleJose, eres un crack!!!

Gracias por tu aportación a la humanidad, se nota que trabajas en finanzas #macho, espero que funcione y #féminas como con las que salen con mi amante, acaben en horizontal (cómo nos gusta a todos) y no roneándose (no calientes lo que no te vayas a comer), sacándole la pasta sábado tras sábado y luego despareciendo.

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