Hay una cosa del fútbol que me fascina y repugna a partes iguales, concretamente de los futbolistas, y no, no son esos disparos a portería, ni los regates u otras virguerías que tiene el #deporterey, ni tampoco esas piernas musculadas o esos tatuajes inacabables, no es nada de eso,  es esa cualidad que tienen para lanzar unos escupitajos de proporciones dinosáuricas en todo momento, sin ningún pudor ni miramiento.

No conozco otro trabajo donde el trabajador pueda escupir sin ningun tipo de complejo mientras hace su labor. No me imagino al tendero que escupa en su propio suelo donde tiene que hacer su jornada, ni al cirujano que durante las horas de operación se levante la mascarilla y escupa directamente al bazo del paciente operado, ni conductor de autobús que justo al abrir la puerta para que suban los viajeros gire la cabeza, aspire fuerte aire por la nariz y lanze una sustancia mucosa acompañada de saliva justo en la entrada del bus.

Pero en el fútbol, queridos lectores, todo está permitido, incluso hasta queda bonito.

Luego esas “enseñanzas” son imitadas por miles y miles de niños en sus entrenos y partidos de fines de semana, incluso se puede ver a más de uno que tras lanzar un gran esputo por la boca se gira a la grada y el padre orgulloso lo señala al grito: “Ese es mi niño, que bien sabe escupir!”.

Por si fuera poco, esos efluvios muchas veces no son lanzados por la boca, sino directamente por la nariz, aspiran fuerte, se tapan con la mano una fosa nasal y lanzan un autentico torrente por la otra, desconozco donde tenían todo eso metido. Yo creo que ese líquido en cuestión viene tambien acompañado de algo de masa encefálica, no sería de extrañar teniendo en cuenta que en las ruedas de prensa que luego hacen difícilmente pueden hilbanar frases de más de 8 palabras con cierto sentido.

Además de los futbolitas, de todo este repugnante espectaculo, no queda exenta la figura del entrenador, lo cual todavia es más bizarro.

¿Qué tipo de esfuerzo está haciendo un señor principalmente sentado como para tener un acumulamiento de residuos en la garganta o nariz?

Pués incluso un autentico caballero, un #autenticodandi, un #gentleman de pies a cabeza como es Josep Guardiola se le ha visto lanzar esa mierda que probablemente si yo lo hiciera en un campo, la gente me pegaría con violencia, pero los Guardiola, Cristiano y compañia lo pueden hacer, lo tienen que hacer, porque además con estos fantásticos televisores que tenemos a día de hoy con maxima resolucion HD y con camaras slow motion, ver un partido de fútbol ya se ha convertido en todo un festival de residuos orgánicos volando por la pantalla.

Así que recuerden, si un día les ofrecen la posibilidad de comprar un trozo de cesped, de Wembley, del Bayer Arena o de la Condomina, que sepan que allí tendran todo un mosaico de esputos y mocos por el mismo precio, no lo dejen escapar si tienen como fetiche los residuos humanos, quizas puedan sacar el ADN de algún famoso.

Fotografía de Ángel Martinez en Getty Images.

Fotografía de portada de Valery Hache en Getty Images.

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