Qué bueno es empezar el día con un buen piropo:

¡Esa cara no necesita filtro de Instagram!

¡Tan poco cemento para semejante monumento!

¡En una olimpiada de guapas, te llevabas el oro seguro!

¡Suma uno más a tu colección de corazones robados, guapa!

El Piropo es una frase ingeniosa que se lanza a una persona para #adular, con el propósito de cortejarla o enamorarla. Lo habitual es que los piropos halaguen la apariencia física de una persona. En algunos casos, incluyen un componente sexista y ofensivo, lo que puede hacer que la mujer sienta que la están acosando. Cuando se piensa en piropos, a la mayoría se nos viene a la mente una imagen que es la que se ha transmitido al respecto en multitud de películas, series de televisión e incluso anuncios. En concreto, nos estamos refiriendo a esa en la que una mujer comienza a andar por una calle y cuando pasa por una obra los #paletas que están trabajando en ésta, no sólo la miran sino que le lanzan distintos comentarios sobre su belleza o su físico.

¿Qué ha sido de esos paletas? La crisis inmobiliaria les habrá hecho buscar otro tipo de trabajo. Pero, ¿dónde podemos encontrarlos? ¿Seguirán piropeando? I need my paleta piropeador!

Ahora tienes a tu #psicólogo, que te hace hacer ejercicios delante del espejo y a escribir un diario con tus sentimientos y tus pensamientos. Te dejas una pasta y casi que, tu autoestima no se sube un milímetro. Un piropo de un paleta te podía hacer reír, te podía sonrojar o te podía cabrear pero, la gran mayoría de veces, la sonrisilla salía. Sé que puede parecer machista y no os quito razón pero, hablando por mí, yo me acababa partiendo el culo porque les contestaba y se morían de la vergüenza.

Había cada piropo que era hasta grosero no, lo siguiente. Además, todos empezaban con el típico: Jaaaaaaaaai (modo gitano) y piropos como estos:

¡Me gustaría que fueses un pollo para meterte el palo por el culo y hacerte sudar!

¡Si el rojo es el color de la pasión, ven y dame un baño con tu menstruación!

¡Mi amor,¿ quién es tu ginecólogo? para chuparle el dedo!

¡En el cielo las estrellas, en el campo el alambrado, y en el medio de tu culo mi chorizo colorado!

Éste va a ser mi homenaje a todos esos paletas que me han subido el ego algún día de mi vida.

Hoy vamos a preparar cordero al horno. Un plato tradicional y sencillo. Vamos a hacerlo sin hierbas que se mezclen con el sabor del cordero. Un cordero asado tradicional.

INGREDIENTES PARA UNA PALETA DE CORDERO:

2 paletillas (o una pierna) de cordero

5 dientes de ajo

El zumo de 2 limones

Aceite de oliva

Sal

RECETA:

Salamos las dos paletillas y las colocamos en una fuente para horno.

Rociamos con un chorro de aceite y con el jugo de los dos limones.

En una sartén doramos los ajos pelados y enteros.

En cuanto los ajos estén dorados, y con el aceite muy caliente lo echamos por encima de las paletillas.

Precalentamos el horno a 220º y metemos la bandeja.

Dependiendo del grosos de las paletillas tardará más o menos. (1 hora y media por lo menos).

Es conveniente darles la vuelta dos o tres veces para que se doren por ambos lados, además así aprovechamos para bañarlas con su propio jugo.

Si queremos, podemos  poner, en la bandeja, unas patatas laminadas, o verduras troceadas, con un poco de aceite y salpimentadas, para que se asen junto al cordero.

Espero que os guste y disfrutéis de esta receta.

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