Estaba yo el otro día navegando por mis webs fotográficas de referencia y me llama la atención una foto. Me digo “menudo nivel de detalle han conseguido en esta foto de Fobos, una de las lunas de Marte”. Y acto seguido leo el titular: “Un millón de euros por la foto de una patata“. ¿Cómo? ¿Qué me estás contando? Yo que creía que lo había visto todo en esta vida… ¿a dónde está yendo la Humanidad? ¿Es el fin de todo?

Total, que me dispongo a leer el artículo. En él se explica que la foto es de un retratista de famosos llamado Kevin Abosch que suele cobrar entre 150.000 y medio millón de dólares por trabajo, #ahíesnada. Para que veas el nivel, estos días está en Davos fotografiando a algunas de las personalidades allí reunidas con motivo del Foro Económico Mundial.

La patata del millón

Potato #345, por Kevin Abosch

Kevin Abosch, que entró en la fotografía por casualidad (trabajaba en una discográfica y sus jefes le pidieron el favor de retratar a una banda), suele realizar retratos de famosos en primer plano sobre fondo negro. En este caso el famoso o famosa ha sido una patata (desconozco el género concreto), y el título de la foto es “Potato #345 (2010)“, y alguien se ha debido encaprichar del retrato de esta patata porque llegó a pagar 1 millón de euros por él. Quizás la propia patata retratada, no se sabe.

¿Qué se paga realmente, o qué es lo que da valor a una fotografía?

Esto ha hecho replantearme lo que significa la fotografía y el valor de las cosas. ¿Qué se paga realmente, o qué es lo que da valor a una fotografía? ¿La calidad? ¿El trabajo que hay detrás? ¿El nombre de quien firma la foto?

Repasando entre las fotos más caras de la historia, por la segunda más cara se pagaron 4,3 millones de dólares. Se trata de una foto del río Rin de Andreas Gursky llamada “Rhein II“. No pongo en duda la capacidad artística de este fotógrafo, nacido en el seno de una familia de fotógrafos y especialista en procesado digital de fotografías. De hecho ésta no es la única foto millonaria que ha realizado.

Rhein II, por Andreas Gursky

Rhein II, por Andreas Gursky

Y la más cara de la historia, por la que se han pagado 6,5 millones de dólares, es “Phantom” de Peter Lik. Fotos como ésta del Antelope Canyon de Arizona hemos visto un montón, pero ésta tiene la particularidad de la figura que forma el humo al atravesar un chorro de luz. A mi entender está más trabajada que la anterior, pero para pagar 6 millones y medio… no sé yo. Lo mío es la fotografía de paisaje y naturaleza como él (él es famoso en esta disciplina), así que espero ver si tengo un poco de suerte y

Phantom, por Peter Lik

Phantom, por Peter Lik

Y bajo mi punto de vista, dentro de nuestras fronteras tampoco es que la cosa vaya mejor. El Premio Bienal Internacional de Fotografía Pilar Citoler del año 2013 organizado por la Universidad de Córdoba y valorado en 15.000 euros, lo ganó la foto “Bam Bam” del fotógrafo gallego Vari Caramés. Este fotógrafo tiene un estilo muy particular, pero visto su portfolio, a mi juicio la foto premiada no es precisamente de las mejores, y hasta pienso que igual quiso gastar una broma cuando participó con ella. A mí que me perdonen.

Bam Bam, por Vari Caramés

Bam Bam, por Vari Caramés

Y nosotros empeñados en conseguir imágenes nítidas, técnicamente perfectas, y que transmitan, que emocionen, que hagan pensar… cuando lo que se valora en realidad son otras cosas. Así que, visto lo visto, ¿qué opinas tú? Yo hace tiempo que dejé de participar en concursos fotográficos porque no tengo nombre, #ahílodejo.

En cualquier caso, y por si suena la flauta, publico en este post mi obra “La patata náufraga” (foto de portada, realizada con una cámara compacta Fuji Finepix S9600). Si puede caerme algún milloncejo de euros será bienvenido, pero me conformo con poder pagar una ronda de patatas bravas como éstas de abajo (foto tomada con un teléfono móvil Sony Ericsson K810i) para todos, las famosas bravas del Bar Tomás de Barcelona.

Bravísimas, por Santi M.

Bravísimas, por Santi M.

Y como no quiero irritarme más, vamos a dejar el tema aquí y cierro el post con un merecido homenaje a este preciado tubérculo por el que se ha llegado a pagar un millón de euros por un retrato suyo. Si quieres opinar sobre el tema, abajo tienes la zona de comentarios (escribe, que es gratis), y si eres autor de alguna obra de arte escondida, sácala a la luz, que igual alguien te paga una morterada por ella (y dame las gracias por haberte animado a ello).

 


  • “La patata náufraga” (portada) y “Bravísimas”, fotos mías bajo licencia CC BY-NC-ND 2.0.
  • “Potato #345”, “Rhein II”, “Phantom” y “Bam Bam”, bajadas de internet y propiedad de sus autores… o de sus millonarios poseedores.

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