No, McCurry no es la última especialidad de inspiración asiática de la famosa cadena de fast-food del payaso, aunque sí tiene que ver con Asia. McCurry es el apellido de un famoso fotoperiodista de nombre Steve, y que ha saltado a la actualidad en las últimas semanas. Este nombre seguramente no te sonará, pero la cara de esta niña afgana que fue portada del National Geographic en junio de 1985 seguro que te suena. Steve McCurry es el autor de esta foto, y de muchas más portadas de esta revista.

La niña afgana de Steve McCurry

Durante muchos años McCurry ha estado viajando por Asia recogiendo imágenes de conflictos bélicos, capturando las miradas de las víctimas de las guerras, y eso le ha llevado a la fama y lo ha consagrado como leyenda del fotoperiodismo. Todo un referente para los que nos apasiona la fotografía documental. Y cuando no ha estado viajando haciendo reportajes, lo ha hecho para dar conferencias y clases magistrales, y para conceder entrevistas por todo el mundo. Un halo de divinidad rodeaba la figura de Steve McCurry… hasta que este halo se desvaneció.

En una exposición en Turín, el fotógrafo Paolo Viglione descubre por casualidad una zona mal clonada en una foto expuesta de Steve McCurry. El fotógrafo lo explica en su blog y una legión de seguidores empieza a revisar la obra de McCurry en busca de más ejemplos. Y los encuentran. Por un lado unos niños jugando a pelota que en la foto publicada desaparece uno de ellos. Y por otro lado una foto de unos jóvenes en un triciclo bajo la lluvia de un monzón donde se aprecian al menos 7 diferencias cuando se compara con el original. Ante la presión de la opinión pública, McCurry echa la culpa de ello a sus técnicos de laboratorio y los despide.

“Si haces reportajes para National Geographic se supone que tienes que contar lo que pasa, no lo que quieres que pase o cómo te gustaría que fuera lo que tuviera que pasar”

Pero la comunidad sigue investigando, y seguidamente se descubre que en otra portada del National Geographic, la de diciembre del 1984, anterior a la de la niña afgana, una foto horizontal se convierte en vertical extendiendo una zona que corresponde a agua. Cada día que pasa van apareciendo más fotos de McCurry retocadas, y en una entrevista en Time McCurry sale del paso diciendo que él no es fotoperiodista sino un narrador visual, una excusa barata formulada por quien es quizás el autor de más portadas de National Geographic, la revista más documental del mundo. Añade que va a tener que limitar el uso de Photoshop, incluso en sus fotos para uso personal. Al final admite que a pesar de creer que podía hacer lo que quisiera con sus imágenes para mejorar su aspecto estético y compositivo, es capaz de entender la confusión que puede resultar esto para las personas que piensan que es fotoperiodista. A ver, #almadecántaro, si haces reportajes para National Geographic se supone que tienes que contar lo que pasa, no lo que quieres que pase o cómo te gustaría que fuera lo que tuviera que pasar.

En fin, que esta afirmación “actual” de que no es fotoperiodista me trae a la memoria una entrevista que concedió hace un año y medio al diario Ara. En toda la entrevista el entrevistador habla de él como fotoperiodista, y de hecho McCurry no reniega de ello en ninguna de sus respuestas. Pero a lo que iba, a estas dos preguntas:

  • Carles Capdevila: ¿Cuáles son los límites para un fotógrafo, en cuanto a obviar el contexto o editar las fotografías?
  • Steve McCurry: Yo creo que se tiene que fotografiar todo, y después decidir cuál es la fotografía adecuada.
  • CC: ¿Pero cuál es el límite a la hora de manipularlas?
  • SM: Manipularlas no lo puedes hacer. Tus fotografías deberían reflejar exactamente lo que pasaba allí. No puedes cambiar la realidad.

Vale, esto tiene sentido en noviembre del 2014, fecha de la entrevista. Un buen fotoperiodista (como él) hace muchas fotos y de entre ellas elige las más adecuadas, sin cambiar ningún elemento de ellas. No se puede cambiar la realidad. Ahora, un año y medio después y sabiendo lo que sabemos, ¿tienen sentido estas palabras? ¿Nos ha estado engañando Steve McCurry? ¿Desde cuándo?

Pues va a ser que desde hace mucho, mucho más tiempo del que yo me pensaba. El otro día leía un artículo firmado por Kshitij Nagar, fotógrafo indio hijo de otro fotógrafo que trabajó con McCurry, en el que Satish Sharm, otro fotógrafo indio que también trabajó con McCurry, reconoce que no le sorprende que Steve haga uso de la manipulación digital para conseguir el encuadre perfecto, afirmando que en sus tiempos ya lo vió amañar sus fotos reorganizando los sujetos debido a que era difícil manipular las dispositivas. Es más, acerca de la portada de NatGeo de junio del 84 en que se ve una locomotora de vapor pasando por delante del Taj Mahal, Sharm recuerda que McCurry tuvo que repetir la foto de la locomotora porque en el primer disparo no salió suficientemente nítida y entonces volverla a “colocar” delante del monumento.

Train-Cover

En esa misma revista aparece otra foto que también tiene su historia y que la cuenta Sharm. En ella aparecen en un andén de una estación una mujer con un niño en brazos y un hombre con una pila de maletas sobre la cabeza mientras por detrás pasa un tren a toda velocidad. Pues resulta que la mujer es la esposa de un amigo fotógrafo, y las maletas del porteador estaban vacías porque tuvieron que posar bastante rato para conseguir la foto perfecta. De hecho Avinash Pasricha, un amigo fotógrafo de Satish Sharm que ayudó a McCurry con ésta y otras fotos similares, llegó a decir que las fotos de McCurry eran “staged candid moments“, momentos espontáneos escenificados.

avinash-pasricha-steve-mccury

El mismo Avinash Pasricha cuenta en el artículo que Steve McCurry lo solía visitar a menudo siempre que viajaba a la India, y que en una ocasión le pidió que le acompañara su cuñada a la estación de Nueva Delhi para hace unas fotos de cómo se viajaba en la India. La mujer, Vanita Pasricha explica que el niño es su hijo, que hoy tiene 38 años, y las maletas que llevaba el porteador también eran suyas, y sí, estaban vacías. Va a ser verdad eso que confiesa ahora McCurry de que es un “narrador visual” y no un fotoperiodista.

¿Habrá trampa también en la icónica y más famosa foto de Steve McCurry, la niña afgana? Pues hacia el final de este artículo, Kshitij Nagar cuenta que hablando con su padre sobre este asunto, éste se percató de una sutil diferencia entre la foto de la portada de NatGeo y un póster de la niña afgana que vende McCurry en su web: el ojo derecho de la niña.

Screen-Shot-2016-06-06-at-2.22.16-am

A la izquierda la foto publicada en la portada de NatGeo, y a la derecha el póster a la venta en la web de Steve McCurry.

En la foto que se publicó en 1985 han desaparecido el brillo y la suciedad del ojo derecho de la niña, y el contorno de la órbita del ojo se ve más limpio y definido en dicha foto. Yo también aprecio las cejas algo menos pobladas en la foto que se publicó, pero esto ya es una apreciación personal, quizás influenciado por una sensación de desconfianza que va creciendo en mí a medida que se descubren nuevas cosas sobre el caso. ¿Era necesario este “arreglo”? Yo encuentro naturales los brillos en función del material de la superficie y la naturaleza de la luz que incide sobre ella.

Todo esto me vuelve a hacer pensar que hay que definir bien lo que es fotografía documental o fotoperiodismo y lo que es fotografía comercial o artística. Y sobre todo que hay que ser muy honesto, y si has manipulado una foto tienes que decirlo, y hasta explicar por qué. Yo al menos así lo hago. A Steve McCurry también se le llama “el fotógrafo de las miradas“. Cuando buscas en Google Imágenes por “steve mccurry” te aparece un mosaico de miradas (la foto de portada de este post), miradas que ya no sé si son verdaderas o falsas, sinceras o engañosas.

 


  • La foto de portada es una captura de pantalla de mi ordenador buscando por “steve mccurry” en Google Imágenes.
  • El resto de fotos son de los artículos con los que me he documentado.

Guardar

Guardar

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Pin It on Pinterest

Share This
A %d blogueros les gusta esto: