La verdad que este post mas que una guía de viaje que estáis acostumbrados a leer, es un relato que sale del corazón. Llevaba desde el mes de enero esperando que llegara el 4 de julio, no por celebrar el día nacional de Estados Unidos #losientoNo sino porque comenzaba #expedicionEscocia. Os explico, Expedición Polar es una aventura fotográfica, entre otros, de una persona que admiro como fotógrafo y persona, Álvaro Sanz. Se trata de viajar y realizar a la vez, un curso de fotografía en el que no solo se explican conocimiento básicos, sino que te inspira, busca la luz, esos momentos irrepetibles. Se hacen diferentes Expediciones que podéis ver en la web oficial Expedición Polar #recomendadas . En esta ocasión, cuando en Diciembre vi en la web que se lanzaba una expedición a Escocia, ni me lo pensé. Imaginaros,  en auto caravana por las Highland orientales…se unían dos de mis sueños: conocer Escocia y hacerlo a través de la fotografía.

El verdadero viaje del descubrimiento no consiste en ver nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos.-Marcel Proust.

macu

Llegó el día. Sentía nervios, expectación, y unas ganas locas de empezar a lo #DoraExploradora aunque sin mapa, sin destinos fijados en Google Maps, pero con una mochila cargada de ilusión.

Lo mágico de este tipo de Roadtrip es la aventura, el no saber dónde vas a dormir, el no saber si parar cada minuto a fotografiarlo todo, el conocer y compartir estos días en compañía de personas llenas de inspiración, de creatividad, de ganas de pasarlo bien y que giraba en torno a nuestro amor a la fotografía y de descubrir una nueva manera de mirar.

Los momentos mágicos han sido tantos que es difícil plasmarlo en simples letras escritas en un blog, así que si me lo permitís, irán en forma visual de fotos, aunque no debo dejar pasar la oportunidad para hablaros de dos momentos cumbres: los amaneceres y lo inmenso del paisaje.

despertares

Si tengo de definir con una palabra la experiencia, #quenovoyapoder, y eso que soy muy concisa en todo, sí que lo puedo resumir con un adjetivo: INMENSIDAD.

Inmensidad en la forma de vivir esta aventura. Despertar para captar lo más bonito del día, la hora dorada o amanecer. Solo un día vimos salir el sol pero lo importante no era eso, lo importante era compartir esas pequeñas rutas a lo alto de la montaña, de un acantilado, o en una carretera rural y dejar que pasase, que ocurriese. Poco a poco los rayos de sol iban vistiéndonos, poco a poco la niebla que te iba cubriendo con su manto blanco, poco a poco las gotas de lluvia caían sobre nuestras caras sonrientes. Volver después de esos momentos a las auto caravanas, dónde nos esperaba un café calentito, o algún que otro crep de nuttella y plátano caliente #Esoesunamaravilla

niebla

Inmensidad en la manera de movernos por Escocia. Tenías el control de dónde parar, el conducir por esas carreteras rurales rodeados de bosques lindando los cientos de lagos, ver florecillas silvestres, escuchar la lluvia tras la ventana…dejar pasar las horas, conversaciones, escuchar música escocesa al son de gaitas, pararnos a fotografiar porque merecía la pena, dónde hubiera un hueco para aparcar.

autocaravana

Inmensidad cuando alcanzamos por primera vez las Highland. Un “wow”, altas montañas que te rodean, sin un final que pudieras ver, la niebla moviéndose rápidamente. Sin palabras. Ver un derruido castillo en marea baja, correr para buscar la mejor luz y el punto de fuga correcto.

highland

Inmensidad de valles y valles de verdes pastos dónde poder ver muy de cerca esas ovejas llenas de lana o las típicas vacas de las Highland (en inglés Highland cow), una raza bovina autóctona de las Tierras Altas de Escocia. También se le conoce como Longhorn, Hairy Coo o Hielan Coo, de pelaje largo y de color más o menos rojizo, con flequillo #quemegustaamilasvacas Pararse a fotografiarlas y ellas, posando para nosotros.  Pararse en Glenfinnan a pasar la noche bajo una tormenta y despertarse junto al viaducto, ese que Harry Potter recorría. Pasear, solo escuchando el sonido de los pájaros y viendo algún que otro ciervo. Eso #notieneprecio. Comer en Tobermory un fish&chips gigante y, de sobremesa, salir a fotografiar un faro, en un paisaje de tonos crudos mientras subía la marea plateada por la luz de la tarde.

Glenfinnan

Inmensidad en la manera de vivir esta aventura. Cenando en lo alto de un acantilado en la Isla de Seil, en EllenaBeich, porque ese día la lluvia nos dio una tregua. Arropados con mantas y comiendo cuscús junto a tazas de té que nos calentaban por dentro y viviendo un atardecer largo que caía tras la Isla de Insh en el Océano Atlántico y rodeados de cabras y él, un saludo Dear Jimmy, al que conocimos allí. O acampar y cenar en la oscuridad de la noche con unas vistas espectaculares, en Beinn an Lochain, a la luz de las linternas en una mesa en lo alto de la montaña.

te

Inmensidad en la manera de relacionarte. 7 días, 24 horas juntos, 15 exploradores, 4 auto caravanas y una furgoneta, compartiendo nuestras historias, de dónde venimos y adónde vamos, qué nos mueve, qué nos inspira. Compartir conversaciones en torno a la mesa, los desayunos, comidas, cenas. El sonido del despertador a las 4.30 de la mañana, vestirte con los ojos aun cerrados, con lo primero que tienes a mano y coger la cámara y salir a captar el amanecer. Compartir la forma en que miramos a través de la fotografía, de dibujos, de poemas. Un abrazo que llega a tiempo, una mirada sincera, un “gracias” que nunca debe faltar. Compartir las clases de fotografía en una tienda, digamos, muy “curiosa” en EllenaBeich, gracias Jonh Taylor por dejarnos la sala de café, o hablar de fotografía móvil en Arduain Garden con unas vistas espectaculares tomando un café o en torno a la mesa de una de las auto caravanas en la que Álvaro explicaba como sentir la fotografía de viajes, fuera de ISO, diafragmas, velocidades.

cow

 

En este viaje, no ha habido mapas, aunque os dejo el itinerario que hicimos. La improvisación ha sido la protagonista, ayudada por la intuición de un gran explorador, Álvaro, fuera de las rutas típicamente turísticas. No ha podido quitarnos la sonrisa ni la lluvia incesante, ni los pequeños midges que nos atacaban cada día.

Si queréis ver esos instantes captados en este viaje, echad un vistazo en Instagram al hashtag #ExpedicionEscocia Estoy segura que os va a gustar.

Mapa

Por último me gustaría dar las gracias

A ti, Álvaro Sanz, por enseñarme fotografía y ayudarme, sin que te dieras cuenta, a encontrar esa parte de mí que tenía bastante escondida, de exploradora, de creatividad, de inspiración, de vivir el hoy, de nómada. Gracias de corazón!.

Alvaro

A María, por su amabilidad, cariño, sus palabras en el momento justo y sus comidas, aún me relamo de esas patatas a la riojana.

A Pablo, que tras esa fachada de hípster con esa barba tan auténtica, es un hombre mágico, cabal, cariñoso y que se desvive porque te sientas bien. Qué buena pareja hacéis María y tú. Puro amor. #Ayns

A Adrián y su sonrisa, siempre disponible incluso con antihistamínicos y sus clases de fotografía móvil. Gran profesional y explorador, aunque algunas Apps no me sirven porque no soy #niñademanzana, jaja.

Expedición Escocia. Foto cedida por Alvaro Sanz.

Expedición Escocia. Foto cedida por Alvaro Sanz.

 

Y de las niñas que decir, mis compañeras de viaje. Irene, sigue volando y con la magia de tu creatividad; Macu, tú has sido la verdadera“scottish girl” en este viajar con tu gorra y manta de cuadros y el cariño de tu mirada; Marisa, una mujer de los pies a la cabeza, ole!; Vanessa, dulce como ella sola y cariñosa; Paula, abriendo mente a los paisajes tras los retratos;  Ángela, compartiendo esos aperitivos diarios, conocimientos y fotografía; Ana, dulce y fotografiada tocaya, guapa por dentro y por fuera; mi querida hermana M Carmen, gran compañera de un viaje muy especial, Monic, que me llamaba “mi mami” compartiendo noches y cariño y mi Nani, mi compañera diurna de travesía y confidencias mientras conducía, y cómplice de una “Serendipia#yatusabes. Os echo de menos desde que abandoné Escocia. Espero veros en lo largo de mi camino.

Y a vosotros, mis lectores, gracias también por permitirme contar esta aventura de un viaje distinto, fuera de lo que llaman “zona de confort” y os digo, al menos una vez en la vida, hacedlo. Coger la mochila solos o en compañía y dejaros llevar. Simplemente eso, es fácil y encontrarás sentimientos que creías que no tenías. Porque la vida es eso, un viaje.

La mayor parte del tiempo nuestra atención está en el pasado – añorando o anhelando lo que fue o pudo ser – o en el futuro, elucubrando y ansiando lo que está por llegar. Y, mientras nos enfrascamos en los tiempos de pretéritos o en los que no han sido todavía, nos perdemos el presente, lo que está aquí y ahora, que es lo único real”.

final

Así que ya sabéis, abrid bien los ojos y poned el PRESENTE en vuestra vida.

Tened buenas vacaciones!!!!.

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