¿Cuántas veces te pasa que estás encuadrando una foto, y cuando vas a girar el anillo de zoom para acortar focal te das cuenta que ya está a tope y sigue sin caberte todo aquello que quieres meter en la foto? ¿Estás cansado de montar fotos a partir de varios disparos para que te quepa todo y estos montajes te queden como el culo? La solución a tus problemas es el ultra angular.

El ultra angular es un tipo de objetivo que no mencioné en mi post “Sin un objetivo… no hay foto” de hace casi un año. Su distancia focal es inferior a la mínima del kitero, o sea, menor de 28mm en full frame, 18mm en APS-C o 14mm en micro 4/3, pero sin llegar a las focales cortísimas de los objetivos llamados “ojo de pez” por su característica imagen distorsionada. El resultado suelen ser fotos con amplitud y perspectivas espectaculares, siendo los temas principales los paisajes, la arquitectura y los interiores.

Bien, el caso es que llevaba yo tiempo quedándome corto de angular. Como quizás sabéis sólo tengo un 50mm y un todoterreno 18-250 de amplio rango focal pero que me empezaba a resultar insuficiente en varias ocasiones, y quizás también sabéis que lo mío es viajar e ir de excursión. Fastidia bastante que quieras componer un paisaje y en los 18mm del todoterreno no te quepa todo y te obligue a retroceder bastantes metros para ver si entra, cosa que no siempre es posible. Y más fastidia estar en el interior de una iglesia o de una sala con poca luz y tener que subir ISO a 6400 o más porque la apertura máxima de f/3,5 del todoterreno a 18mm no basta para que entre suficiente luz.

Estoy más contento que un fotógrafo novato con un programa de HDR.

Total, que se acercaba mi cumpleaños y me quería hacer un autorregalo, y fui y pedí consejo en las redes sociales… y a la primera de cambio ya tenía una tentadora oferta sobre la mesa: un Tokina 11-16 f2.8 ATX-Pro de segunda mano. Y sin conocerlo con detalle ni haberlo probado lo compré. Y hoygan, estoy más contento que un fotógrafo novato con un programa de HDR.

Este post no pretende ser una review de este objetivo, que en la red los hay a docenas y en todos los idiomas, sino que lo que quiero es explicar mi experiencia con él y cómo cada vez más este objetivo se está convirtiendo en un imprescindible. De hecho las dos últimas veces que he salido por la ciudad ha sido el único objetivo que he usado.

Vamos a empezar por ver las diferencias entre un gran angular y un ultra angular. Aquí un ejemplo:

Se nota la diferencia, ¿no? Pues ahora otro ejemplo:

Es obvio que aparte de caberte más cosas en la foto, todas aparecen más lejos, por lo que si quieres destacar una en pimer plano tienes que acercarte mucho. Aquí un ejemplo de ello:

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Algo que llama la atención del ultra gran angular son las perspectivas espectaculares que se pueden conseguir. Aquí una muestra:

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Uno de los puntos fuertes del ultra angular son los espacios abiertos. Aquí unos cuantos:

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Las fotos del Retiro están hechas con filtro polarizador.

Este ultra angular se defiende bastante bien con los claroscuros, como podemos ver aquí:

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Otro punto fuerte son los interiores, dando una visión más amplia de la arquitectura:

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De noche también da un gran rendimiento aún sin abrir el diafragma al máximo. Al cubrir más campo también entra más luz. Una cosa que me gusta es cómo quedan las luces de las farolas:

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Y por último unas fotos que no he podido meter en ninguno de estos grupos pero que también sirven para ver qué se puede hacer con este objetivo:

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Como he comentado antes, cada vez uso más el ultra angular en detrimento del todoterreno, que antes no despegaba de la cámara. ¿Eso es bueno o es malo? Es bueno porque me permite hacer fotos que antes no podía o incluso fotos diferentes. Y es malo porque tengo que cargar con otro objetivo más, y no sé hasta qué punto puede ser un estorbo cuando salga al monte, que es lo mío. En ciudad no lo he llevado mal, pero en el monte… Además es grande y pesado, poco práctico para llevarlo de viaje o de excursión, pero por el resultado vale la pena el esfuerzo. Ya tengo ganas de ponerlo a prueba con paisajes, y sobre todo hacer una Via Láctea en condiciones, que ahora sí podré si encuentro un cielo oscuro de verdad.

Y hasta aquí mi experiencia con el ultra angular. Hace sólo dos meses que lo tengo, pero ya no podría vivir sin él. ¿Te animas tú también?

 


  • Todas las fotos son mías con licencia CC BY-NC-ND 2.0. Las realizadas con el ultra angular están tomadas con focal de 11mm, y en ningún caso se ha disparado con flash ni con trípode.

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