Seguramente eres uno de los muchos aficionados a la fotografía a los que les gusta compartir sus fotos en las redes sociales. Como mínimo tienes cuenta de Instagram y de Facebook, y si eres un poco friki de la fotografía seguro que también tienes una en Flickr y/o en 500px o hasta una fanpage en Facebook. Tus fotos las están viendo centenares o incluso miles de personas, infinitas más de las que las podrían ver si sólo las guardaras en tu disco duro. Debes tener ya decenas, cientos o incluso miles de seguidores, algunos de los cuales alimentan tu ego con edulcorados cumplidos comentarios o simples likes. Y como tú miles de aficionados a la fotografía más haciendo lo mismo, impresionando millones de retinas con millones de fotos todos los días. No eres más que un grano de arena en el mar de dunas del desierto de la fotografía de aficionados. Así que necesitas una web.

“Una web personal no te va a dar más visibilidad, pero aún así necesitas una web”

Las redes sociales son web planas, estándar, impersonales. Como mucho puedes personalizarlas con una foto de perfil y hasta una de portada o de fondo. Sí, tienen mucha difusión porque tienen muchos usuarios, pero en su timeline encontrarán tus fotos mezcladas con las de otros fotógrafos a los que también siguen. O tienes un estilo muy característico o pasas desapercibido. Una web personal no te va a dar más visibilidad, pero aún así necesitas una web. Te va a permitir presentarte, va a ser tu tarjeta de visita, tu imagen, tu portfolio, tu marca de producto y hasta tu tienda. La gente va a saber quién eres, qué haces y cuáles son tus objetivos.

Para crear una web personal sencilla no hace falta saber programación o diseño web. Existen muchos servicios, incluso gratuitos, que te permiten montar y mantener fácilmente una web bastante resultona de cara a los demás. Wix es una de las plataformas más conocidas y potentes. Pero una web es como una casa, y antes de empezar a levantarla hay que hacer los planos. Primero tenemos que decidir qué información mostrar y cómo organizarla. Lo básico es:

  • Biografía: una pequeña presentación de quién eres.
  • Portfolio: una muestra de tus mejores trabajos, ya sean fotografías o reportajes.
  • Contacto: cómo pueden ponerse en contacto contigo según el nivel de privacidad que quieras.

Para darle más vida a la web y conseguir seguidores puedes añadir un apartado de Blog.

Biografía

En este apartado tienes que explicar quién eres, pero no se trata de contar tu vida sino centrarte en tu faceta fotográfica. Cuenta tus orígenes y tus fuentes de inspiración, qué te gusta fotografiar y qué pretendes conseguir con la fotografía. Véndete. Y añade una foto tuya, ya sea en acción (fotografiando) o un retrato natural, sin artificios.

Portfolio

Elige tus mejores fotos o reportajes, y si no eres capaz, pide a alguien que te ayude. Otros puntos de vista suelen ser positivos. Si lo crees necesario agrupa los trabajos por temáticas. Cuantos más temas abarca un fotógrafo más posibilidades de que alguien pueda contar contigo para algo. Pero tampoco demasiados temas. Limítate a los más artísticos o los más comerciales, dependiendo de lo que persigas con tu web. Y tampoco pongas excesivas fotos en el portfolio. Menos es más.

Contacto

Obviamente vas a querer que la gente se pueda poner en contacto contigo. He visto webs de fotógrafos que publican su número de teléfono o su e-mail. Yo prefiero poner un formulario de contacto pidiendo el nombre, el asunto y el texto, con un mensaje al final de que responderé lo antes posible. Pide consejos, pide opiniones, o pide cualquier feedback que te pueda dar quien visite tu web. Y no olvider poner aquí los enlaces a tus redes sociales.

Blog

La web en sí es estática, un escaparate donde te muestras a tí y tu trabajo. Los visitantes entran, miran y se van. Si alguno se siente muy impresionado por la web o por lo que haces puede que deje haga un comentario en el apartado de contacto, pero nada más. Si quieres conseguir más participación y compromiso por parte de los visitantes es buena idea mantener una sección de blog donde periódicamente hagas aportaciones, ya sean fotos, artículos o pensamientos, y con ellas provoques la reacción de los visitantes.dejándote comentarios o mejor aún, compartiéndolas en sus redes sociales (el efecto multiplicador de la viralización). Además este nuevo contenido periódico le da más vida a la web, no parece tan muerta. Lo ideal es que el blog esté en la misma web, así que si la plataforma donde la vas a montar lo permite, el Blog será una sección tan importante como las demás. Y si el blog lo tienes en otra plataforma y no lo puedes integrar en la web, enlázalo al mismo nivel que las demás secciones.

Los preliminares

“El visitante tiene que sentirse a gusto y no marchar sin haber recorrido toda la web”

El siguiente aspecto a tener en cuenta, y muy importante, crucial diría yo, es el diseño. Una web tiene que ser usable, que no quiere decir sólo fácil de usar, sino también fácil de leer, atractiva y utilizable en cualquier tipo de dispositivo, ya sea ordenador, tableta o móvil inteligente. Tiene que invitar al visitante, a cualquier visitante, a moverse por ella y ver su contenido. El visitante tiene que sentirse a gusto y no marchar sin haber recorrido toda la web. Para esto te puede echar una mano cualquier amigo que tengas que sea especialista en UX (user experience) o simplemente diseñador web. Seguro que te echa una mano a cambio de alguna fotilla. Pero si no tienes amigos expertos no desesperes. Apuesto a que has visto webs de fotógrafos que te han encantado por su sencillez de apariencia y de uso y que te pueden servir de inspiración.

Las plataformas de desarrollo de webs como la Wix mencionada anteriormente ponen a disposición de los usuarios un sinfín de plantillas, y entre ellas seguro que hay una que se adapta al diseño y usabilidad que tienes pensados. Hay plantillas gratuitas y plantillas de pago, dependiendo de sus características y su nivel de profesionalidad. Tú decides cuál usar. Aparte de Wix otra plataforma muy extendida es la de WordPress.com, con un resultado no tan “bonito” como Wix pero en un entorno más “social“. No hay que confundir esta plataforma con el gestor de contenidos WordPress, que es el sotfware con el que está hecho este blog y una mayoría de los que pueblan la web, aunque están relacionados porque la plataforma WordPress.com está basada en una versión del mismo software y por tanto su uso y funcionalidad es muy parecido. WordPress.com también se puede usar gratis, y sólo son de pago algunos servicios adicionales y las plantillas más profesionales. Por último, y si además de fotógrafo sabes de programación web, quizás quieras tener todo el control y construir tu web desde cero con un gestor de contenido como el WordPress mencionado y alojarlo en un servicio de hosting gratuito o de pago, aunque yo te recomiendo este último por nivel de servicio. Muchos de estos servicios de hosting de pago te facilitan la instalación del gestor de contenidos y comercializan packs de alojamiento con base de datos y dominio propio, todo en uno, con diferentes precios según la capacidad contratada. ¿Qué no tienes ni idea de qué plataforma usarás para tu web? Pues no te cortes y utiliza la sección de Contacto de una web de fotógrafo que te guste, y le preguntas. Por nivel de dificultad del más fácil al más complejo, empieza por Wix y sigue por WordPress.com. El más complejo sin duda es el de gestor de contenidos en servicio de hosting. Y prueba, que probando se aprende.

No es mala idea que vayas pensando en un nombre y un logotipo o un anagrama. Se trata de diferenciarte de los demás, y por lo tanto necesitas un nombre y una imagen propios, para que cuando la gente los vea sepa pueda saber de quién se trata. Va a ser tu marca personal. Si eres aficionado, lo más corriente es usar tu propio nombre y apellido junto con “Fotografía” o algo similar. Si ya incluyes marca de agua en tus fotos puede servir la misma. Y si aún no usas marca de agua piensa en un nombre y una tipografía o un logotipo que puedas utilizar como marca de agua de ahora en adelante.

Y ya que estamos con los nombres, casi tan importante como el nombre y el logotipo es tener un dominio web propio. El dominio web propio será tu nombre único en toda Internet, la manera como el mundo entrará en tu web. Cuanto más corto y fácil de recordar, más fácil de transmitir y de usar. Si aún no tienes pensado el nombre de tu web, empieza con el nombre del dominio. Existe infinidad de servicios en Internet para saber si un dominio no existe y así poder registrarlo. El registro no es gratis, sino que se suele pagar una cantidad, no mucho, anualmente o en intervalos más largos. Algunos servicios de hosting ya lo incluyen en la renovación del alojamiento. Por otro lado también se puede gestionar el registro del dominio en las otras plataformas de webs como Wix o WordPress.com.

La ejecución

“Elige una tipografía y unos colores elegante, que vayan acorde con tu marca o logotipo”

Con el nombre, el logotipo y el contenido decididos y la plataforma elegida, ya sólo queda empezar a trabajar. Como he comentado más arriba, las plataformas y gestores de contenidos ponen a tu disposición plantilas de lo más variado como base para poder desarrollar tu web. Los elementos más personalizables de las plantillas suelen ser la tipografía, los colores, el logotipo y la imagen de fondo o de portada. Estos elementos permiten que dos webs sean totalmente diferentes aunque usen la misma plantilla. Elige una tipografía y unos colores elegante, que vayan acorde con tu marca o logotipo. No uses tipos de letra extravagantes, ya que tienen que ser fáciles de leer, y lo mismo digo de los colores. El negro o gris oscuro sobre fondo blanco suele funcionar bien siempre. Y elige unas imágenes de fondo o de portada que hagan referencia al tipo de fotografía que haces. Van a ser lo primero que va a ver el visitante y por sí solas ya tienen que decir bastante acerca de lo que haces. Haz diversas pruebas y previsualiza el resultado.

La página inicial debe ser muy simple. Que muestre tu nombre con su tipografía y una corta descripción en una frase, casi un eslogan. Si quieres ponle un fondo relacionado contigo, una foto o un colage de fotos tuyas, que sea discreto, que acompañe al nombre y la descripción, no que lo oculte. La página iniciar también es el lugar donde poner avisos importantes o acciones, el típico botón call-to-action que te lleva a otra página de la web, te abre un formulario o te invita a descargar un archivo. Esta página inicial también tendrá el menú principal, y los iconos de redes sociales bien visibles, ya sea en la parte superior o en la inferior (a mí me gustan más en la inferior). Ahora se ven muchas webs en que la página principal (a veces la única página) está dividida en paneles a los que se accede desplazando la página abajo. Esto favorece la usabilidad en tabletas o móviles ya que puedes disponer diferentes contenidos en una sola página evitando que el navegador vaya cargando páginas. Si la plantilla que has elegido tiene esta característica, aprovéchala.

Cada sección del contenido de la web suele ser una página independiente, y serán accesibles desde el menú principal. Utiliza el diseño que más te guste, pero no olvides poner allí todas las secciones además de un enlace para volver a la página inicial. Tampoco pongas demasiadas opciones, agrúpalas en submenús si es necesario. Recuerda que lo simple se lee mejor.

“Intenta que la visualización que elijas sea simple y elegante, y sobre todo que se pueda usar en móvil inteligente”

Una de las partes más complejas es quizás la sección de Portfolio. Lo primero es subir todas las fotos que formarán parte de él. Luego existen mil y una maneras de presentarlas en la web, así que vas a tener que probar casi todas las posibilidades que te ofrezca la plataforma elegida. No te compliques poniendo cada foto en la página de portfolio, ya que eso va a hacer más difícil que puedas mantenerlo más adelante. Si el sistema te lo permite, limítate a usar galerías, una por cada tema de portfolio, y sube en ellas las fotos. Luego el sistema ya te ofrecerá las diferentes maneras de mostrar las galerías. Lo normal es presentar unas miniaturas o un carrusel de miniaturas de las fotos, y al pulsar sobre una de ellas se abre la foto ampliada, ocupando como mucho toda la pantalla, no más grande. Intenta que la visualización que elijas sea simple y elegante, y sobre todo que se pueda usar en móvil inteligente. Muchas veces nos dejamos llevar por la sofisticación que funciona muy bien en un ordenador con su gran pantalla y su ratón, y luego en un teléfono móvil no se puede usar o es un desastre. Y hoy en día cada vez más gente mira webs de fotos en tableta o en móvil.

Aunque no lo he mencionado en las secciones, similar al portfolio puede ser un catálogo para venta de fotos, una buena manera de rentabilizar económicamente tu afición siempre que lo hagas legalmente. Algunas plataformas te permiten vender fotos desde tu web. No tengo experiencia con esto, pero sé que al menos en WordPress hay muchos plugins que permiten montar galerías de fotos para la venta, mostrarlas en la web y comprarlas desde allí, ya sea para recibir una versión enmarcada o para descargarlas desde la web.

La promoción

“La manera más fácil de que el contenido de tu web sea dinámico es incluyendo un blog”

No hagas pública tu web hasta que no esté del todo terminada, o al menos que todas las secciones sean funcionales. A la gente no le gusta encontrarse un “en obras” o un error de página no encontrada cuando está navegando por una web. Si quieres puedes enseñarla en petit comité a un grupo muy limitado de personas en busca de su aprobación o consejos. En tus redes sociales puedes ir anunciando la inmimencia de su aparición para generar expectación, pero no inaugurar antes de hora.

Si quieres que tu web tenga visitas tienes que hacer que su contenido sea dinámico, no estático, que haga que la gente vuelva a ver las novedades. La manera más fácil de hacerlo es incluyendo un blog, que además ya facilita a los visitantes los métodos para estar informados de las novedades, ya sea suscribiéndose por e-mail o usando el feed de tu blog en su lector RSS favorito, y métodos para compartir tus posts en sus redes sociales. El tema de los blogs da para escribir uno o varios posts, pero resumiendo mucho, sólo tienes que escribir un post periódicamente, invitar al lector a que participe con comentarios o compartiendo, y obviamente anunciando tú los nuevos posts en tus redes sociales. Ya te digo yo que si publicas tienes visitas, y si no publicas sólo te llega algún despistado desde Google.

Porque otra gran ventaja de disponer de un blog en tu web es el SEO que le aporta. Y el SEO atrae visitas. ¿Y qué es eso del SEO? Es complicado de explicar. Su nombre viene de Search Engine Optimization, optimización de motores de búsqueda, y son una serie de algoritmos que en función de la estructura de una página web, entre otras cosas, determinan el posicionamiento de dicha página en los buscadores. O sea, que cuando una persona busca determinada información sobre una cosa en Google aparezca una página de tu web en le primer lugar de los resultados de búsqueda o en la página 200. El que salga en primer lugar es muy difícil, por no decir imposible, pero que salga en la primera página ya es uin éxito y puede hacer que muchos visitantes accedan a tu web. Dominar el SEO de una web puede ser bastante complicado y a ello se dedican personas que son especialistas en el tema, pero si quieres tener un SEO decente con tu blog puedes seguir estos consejos básicos cada vez que escribas un post:

  • Define la palabra o expresión clave que usarías para localizar tu post en un buscador y úsala en el título.
  • Procura que el post sea extenso, pero tampoco demasiado. Con más de 300 palabra sirve.
  • Haz que aparezca la palabra o expresión clave en varias partes del post sin que parezca repetivo, pero sobre todo que aparezca en el primer párrafo.
  • Enlaza partes de tu post a otras páginas, como verás que he hecho en este post.
  • Pon al menos una imagen en el post, y descríbela adecuadamente, si puede ser con la palabra o expresión clave.

Como ves, hablar de SEO también da para otra serie de artículos, porque además es algo que cambia. De vez en cuando a los señores de Google les da por cambiar las reglas a la que detectan que se hace mal uso de ellas.

Si no quieres tener un blog en la web, al menos ve actualizando de vez en cuando el portfolio. Cada vez que lo actualices anúncialo en la página inicial, para que los visitantes vean que hay movimiento, que la web está viva. También está bien añadir algún histórico con los cambios para que la gente pueda ser consciente de la periodicidad de las actualizaciones. No hay nada más triste que una web estática por más interesante que sea la información que muestra.

Y lo dicho, a la mínima que puedas ve anunciando que tienes una web. Pon la dirección en lugares destacados de tus perfiles de redes sociales, añádela a tus tarjetas de visita, etc. Por cierto, ¿te he dicho que mi web es http://santimb.photos, y que en un futuro artículo te explicaré cómo la he hecho? ¡Si es que no soy capaz de guardar un secreto! 🙁

Si te vas a poner en esto en serio, te recomiendo que te leas esta guía de WordPress para fotógrafos que acabo de encontrar hoy. Hay algunos aspectos en los que no estoy de acuerdo, pero está muy completa y clara para neófitos. Hay muchas más guías y tutoriales, tanto para WordPress como para Wix y otras plataformas. Parafraseando al gran Manuel Luque sólo me queda decirte: “busca, compara… y quédate la mejor opción“. Cualquier consulta ya sabes, aquí abajo ↓↓↓.

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